En la Casa del Presidente Woodraw Wilson se organizó, por segundo año consecutivo, la exposición y gala Fashioning Power, Fashioning Peace, donde se analiza la relación entre la moda y la diplomacia.

El evento destaca cómo el estilo, tanto cultural como personal, ha servido históricamente como una herramienta de influencia, narrativa y construcción de paz entre distintas culturas y generaciones.

Embajadas, diseñadores y líderes culturales participan con gran entusiasmo en un programa que impulsa formas de diplomacia más sutiles, pero igualmente influyentes.

La exposición de este año, abierta al público del 8 al 10 de mayo, reunirá a más de 50 diseñadores respaldados por sus embajadas, presentando creaciones que narran historias de herencia, resiliencia, orgullo e innovación. Se incluyen textiles tradicionales reinterpretados desde una perspectiva contemporánea, así como propuestas más vanguardistas con mensajes políticos audaces.

“En conjunto, la exposición no solo celebra la belleza y la artesanía, sino también los mensajes profundos que se entrelazan en cada puntada: identidad, diplomacia y paz”.
Al fin y al cabo, la moda es una de las formas de expresión más universales. La ropa que usamos transmite historias esenciales sobre quiénes somos, de dónde venimos y qué valoramos.
“En el mundo actual, donde predominan la polarización y los malentendidos, la moda ofrece una vía creativa y única para fomentar la empatía y el diálogo”, señaló Felice Herman, subdirectora de la Casa Woodrow Wilson, “Ya sea un atuendo diplomático que simboliza unidad o una prenda arraigada en siglos de tradición, la moda nos permite ver a la persona, la cultura y la intención detrás de cada tejido. Por eso Fashioning Power, Fashioning Peace es más relevante que nunca: celebra el deseo humano de ser visto, de expresarse y de conectar”

El candombe, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, nacido en los conventillos de Montevideo con raíces afro-uruguayas, con el inigualable sonido del chico, repique y piano, una expresión cultural vinculada a la herencia africana en Uruguay, estuvo representado en esta importante ocasión con una creación de Edith y Walter Miranda, no siendo solamente una vestimenta sino parte de una historia de memoria, resistencia y comunidad conectada a una tradición viva ligada al ritmo de los tambores y la danza

                                           Edith y Walter Miranda frente a su creación

Los asistentes podrán apreciar una amplia gama de prendas que reflejan tanto la identidad cultural como la intención diplomática

Para más información, la lista de los 53 países participantes y los miembros del comité anfitrión, visite www.woodrowwilsonhouse.org. Las entradas tanto para la gala, que se celebrará el lunes 5 de mayo, como para la exposición, están disponibles en ese mismo sitio web.