Luis J. Piriz

Desde el mundial Alemania 2006, el fútbol comenzó a cambiar: quizás con lo de la “integración” o la “globalización”, esos cambios fueron siendo aplicados en diversas áreas, pero lo que nos interesa ahora, es dentro del fútbol; sin embargo, en mi opinión (y aunque jamás nadie toco este tema) el cambio comenzó a notarse en Francia 1998, siendo la Federación Francesa la pionera en comenzar con un recambio generacional y de alguna manera, cambio de imagen.

Pero si vamos más atrás en el tiempo y llegamos al mundial de México 1986 e Italia 1990, notaremos que (y tomando a Francia como referencia) la selección había tomado un rumbo en lo físico y generacional. Ya no veríamos a los Roccheteau, Gengini, Platini, Giresse, Battiston, Amoros, Bossis, Bats entre otros, y allí, comenzó el primer recambio: Jean Tigana; y es que para cuando llega 1998, aparecieron jugadores físicamente distintos y muy rápidos: Henry, Thuram, Lama, Desailly, Diomede, Karembeu, Vieira; y Tanto Trezeguet como Youri Djorkaeff, tenían ascendencia afroasiática.

¿Qué queremos decir con esto? Simple: en los mundiales anteriores, Francia no lograba el objetivo de tan siquiera llegar a una final, pero una vez que comenzó el “recambio” generacional y físico, ya les había servido 1998 como prueba, ya que cuando llegaron a la final del 2006 con Zidane (ascendencia argelina) se dieron cuenta definitivamente que para ser campeones del mundo y conformar una selección siempre candidata, se necesitaba algo más: un proyecto; y desde la catastrófica eliminación de Sudáfrica 2010 en fase de grupos, allí comenzó el recambio y aunque les tomó ocho años hasta Rusia 2018, el proyecto iniciado desde 2010 dio su primer fruto: Francia campeón del mundo Rusia 2018, con los siguientes jugadores: Varane, Umtiti, Pogba, Kante, M’bappe, Matuidi, entre otros suplentes; luego aparecerían en 2022 Dembele, Kounde, Tchouameni, Maignan, Mendy y Nkunku; y para el mundial pasado 2026, aparecen Ekitke, Olise, Kone, repite Tchouameni, aparece Upamecano, el nieto de Thuram, Saliba y Theo; si eso no es un cambio generacional y físico, dentro de un proyecto que les llevó ganar un mundial, ser finalista en otro y jugar semifinales en este último, entonces España también se equivocó, porque desde que salió campeón en el 2010, no volvió a figurar hasta 2026, que lo acaba de ganar, pero mire esa generación y compárela con la Francia 2018 y verá que hubo cambio generacional y físico. ¿No me cree aun? Mire las fotos de sus integrantes y dígame si ahí ve a un Platini, Rocheteau, Giresse, Gengini, Bossis, etc., y si ve algún Butragueño, Luis Enrique, Fierro, Puyol, Xavi, Iniesta, Casillas entre otros.

Me atrevo a decir que JAMÁS volveremos a ver ese tipo de jugadores, porque salvando las distancias, hay 2 cosas que han catapultado al fútbol a buscar jugadores de otras características: rendimiento y físico monumental es la primera; y la segunda es las circunstancias de infraestructura y apoyo en lo deportivo: mejores concentraciones, mejores preparadores físicos, terapeutas, gimnasios, piscinas, viajes y todo lo económicamente necesario como para tener planteles competitivos.

Francia lo comenzó, España lo siguió, y en esa misma línea de recambio, Alemania, Suiza, Bélgica e Inglaterra, van por el mismo camino, y si estas selecciones que nombramos siguen esa misma ruta de aquí a 2 años, a mí no me cabe la menor duda de que sacando a Brasil y Argentina, cuyos recambios no se vislumbran en el horizonte, el mundial 2030 tendrá otro campeón mundial… ¡europeo!

Hasta la próxima entrega.